Apertura de puerta
70 €Sin romper la cerradura siempre que se pueda.
Abrimos tu puerta sin romper la cerradura siempre que se pueda, cambiamos bombines antibumping y salimos de urgencia a cualquier hora. Llama al 655203243 y te decimos el precio y en cuánto estamos antes de movernos.
La Campana nos queda a un paso por la vega, y nos llaman lo mismo para una puerta cerrada de golpe que para poner una cerradura de seguridad en una casa de campo.
Somos Cerrajeros Écija, con taller en Écija, y trabajamos en La Campana y en la Campiña sevillana. Lo que más nos piden es abrir la puerta cuando la llave se ha quedado dentro o la cerradura ha dejado de funcionar, cambiar el bombín por uno antibumping y salir de urgencia a cualquier hora. Te decimos el precio y en cuánto podemos estar antes de movernos: si no te encaja, no pasa nada.
Una puerta cerrada no significa una cerradura rota. En la mayoría de los avisos se abre sin dañar nada y la cerradura sigue sirviendo: eso es lo primero que intentamos, porque es lo que menos te cuesta. Solo cuando la cerradura está reventada, bloqueada o forzada hay que sustituirla, y entonces te lo decimos antes de tocarla, con el precio del material aparte y a la vista.
Sí. Cerrajeros Écija sale desde Écija y atiende en La Campana y en el resto de la provincia de Sevilla. Llama al 655203243 o escríbenos por WhatsApp desde esta misma página.
Sí, tenemos servicio de urgencia 24 horas. Noches, fines de semana y festivos entran dentro de lo que hacemos.
Depende de la cerradura y de si hay que cambiar material. Te damos el precio por teléfono antes de salir, y el material va aparte y te lo decimos también. Sin sorpresas al terminar.
Vamos desde Écija, así que depende de dónde estés y de la hora. Cuando llamas te decimos un tiempo real, no uno para que cuelgues.
Casi siempre sí, y es lo que intentamos primero. Si la cerradura está forzada o bloqueada y hay que sustituirla, te lo decimos antes de empezar.
Por seguridad, es habitual cambiar el bombín al entrar, sobre todo si no sabes cuántas copias hay. Lo prudente es comentarlo con el propietario, revisar lo que diga el contrato y guardar el bombín original por si hay que volver a ponerlo al irte.
Las llaves de dientes de toda la vida suelen ir en cerraduras más sencillas y más fáciles de abrir. Las de puntos o perfiles especiales suelen corresponder a cilindros de más seguridad. Aun así, lo que manda es la calidad y la certificación del bombín, no solo la forma de la llave.
Echa siempre la llave. En puertas que dan a zonas comunes, una pletina o un escudo que tape la ranura entre la puerta y el marco dificulta que metan una lámina para empujar el resbalón.
Fíjate en que tenga protección antibumping, antiganzúa, antitaladro y antiextracción, en que su medida sea la de tu puerta para que no sobresalga y en que venga con tarjeta de propiedad. La clasificación de la norma europea UNE-EN 1303 ayuda a comparar la resistencia de unos y otros.
En muchos casos sí. Una puerta cerrada solo con el resbalón suele abrirse sin daños, y muchas cerraduras admiten apertura sin romper. En cerraduras de alta seguridad, pensadas precisamente para resistir esas técnicas, a veces no queda más remedio que sustituir el bombín, y conviene saberlo antes de empezar.
Casi siempre es porque la puerta ha cedido y el pestillo no entra bien en el cerradero del marco. A veces basta con ajustar las bisagras o el cerradero. Forzar la llave cada día acaba rompiendo la llave o el bombín.